TÓXICOS

"Todos los venenos son igual de malos, por mucho que unos sean más dulces y otros más amargos" - El Chojin

Lo dice el Chojin, y que razón... Distintos tipos de venenos, algunos parecen no ser dañinos pero sin duda esos son los peores, creer ser feliz y necesitar de algo como placebo aún sabiendo que no te conviene, aún sabiendo que lo que necesitas te hace daño y que realmente serías feliz sin necesitar nada o incluso necesitando otra cosa menos perjudicial, pero habiendo probado eso una vez, quieres más y más y no sabes como o qué hacer para deshacerte de esa necesidad que te hace mal, para conseguir que desaparezca eso que te va matando poco a poco por dentro. Lo malo es que quizá por fuera no tengas ni una sola marca del dolor que te provoca, y justo por eso nadie podrá ayudarte, porque además de todo eso, no quieres contarlo, por miedo, por vergüenza, a ser juzgado, a que se rían de ti, o que nadie tenga el valor de ayudarte a vencer esa necesidad que te come y te destruye por dentro, ya que sabes que no te conviene y que te daña... Y no, no hablo de la droga, hablo de las relaciones tóxicas...

"Todo deseo estancado es un veneno" - André Maurois

              

FOTOS

Foto, imagen, píxeles, colores, luces, sensaciones, momentos, recuerdos... Hay muchas maneras de definir o describir estos archivos producidos por una cámara fotográfica, pero creo que la mejor manera de hacerlo viene de la gran mente de este fotógrafo, film maker, creador de contenido audiovisual, youtuber, o como le quieras llamar... Pero ante todo, viene de la mente de esta increíble persona:


             


RAÍCES

Es curioso... Todo lo que nos rodea lo hemos hecho nosotros, es artificial y, sin embargo, nos parece algo normal, como si todas esas cosas llevasen ahí toda la vida, puede que toda nuestra vida sí, pero no toda la vida de la vida. Ni siquiera los árboles que hemos plantado son naturales, porque natural solo es algo que ha nacido ahí por su cuenta, sin ayuda, y cuando a querido o podido, por esa razón ninguno de nosotros somos "naturales", porque nadie ha elegido nacer en el momento en que lo ha hecho, ni en la situación en que le ha tocado. Eso simplemente pasa, y te guste o no, hay que soportarlo. Pero al igual que el árbol no elige dónde están sus raíces, si puede decidir hacia dónde quiere crecer, y eso es precisamente lo que deberíamos de hacer cada uno de nosotros, nuestros primeros pasos son obligados, pero a partir de ahí, cada uno podemos decidir hacia dónde queremos caminar.

HISTORIA DE UNA RUTINA

Voy a contarte una historia, la historia de lo que se siente al darse cuenta de que una persona a la que admiras y has cogido cierto cariño, no se acuerda de ti... Al recordar que antes, aún sin saber tu nombre ni quién eras, te saludaba como a nadie, como si supiera tanto de ti como para decírtelo todo con una sonrisa. y que, sin embargo, ahora, si se da la casualidad improbable, te saluda como a todos, casi sin mirarte. Quizá eso sea lo malo de que nunca haya llegado a nombrarte, quizá esa relación, igual que empezó por rutina, pueda volver a retomarse como antes, quizá... Lo peor e increíble, es que ese desgaste por falta de hábito te duela en silencio, sabiendo que para cualquiera sería una enorme y absurda tontería, porque no tienen la patética manía de encariñarse con todo el mundo por una efímera sonrisa, seguramente por compromiso...

MIEDO...

...A ser y a dejar de serlo, a querer y a dejarlo de hacer, a enamorarse... Miedo a no ser capaz, a cambiar, a avanzar, el miedo a caer y no levantarse, a desaparecer...El temor de perder, de perderte, de quererte, de mirarte o de hablarte...Todo por el simple hecho de no atreverse, de pensar que saldrá mal y que todo se irá por la borda. Ese miedo que todos tenemos a lo desconocido, a la extraño y a lo distinto. El pánico a la realidad, a esta verdad tan cruel y dura en la que tú no estás aquí: a mi lado, para ofrecerme tu hombro cuando llore y para prometerme tu sonrisa cuando la pueda mirar, sí esa sonrisa que tantas veces he visto y de la que nunca me he cansado, esa sonrisa que me devuelve toda esperanza, ese sencillo gesto que me da la ilusión necesaria para olvidarme de todos esos temores, de esos miedos, y que me permite vivir, seguir hacia delante. Porque si solo fuera por nuestros miedos, jamás llegaríamos a ser lo que somos. Al superar los temores, un pedazo de nuestro ser evoluciona y se hace mayor, más maduro y grande, más sabio y valiente... Si nunca nos enfrentásemos a nuestras inseguridades, ciertamente, no seríamos lo que parecemos ser hoy en día, no entenderíamos el verdadero significado de la vida. Probablemente nunca llegaríamos a ser ni a comprender la verdadera esencia de cada uno de nosotros, de nosotros mismos. Porque por muy paradójico que parezca, el miedo es ese sustantivo abstracto que nos da seguridad, y que nos invita a hacer las cosas, es simplemente valor hacia lo diferente.

EL ARTE DE PENSAR

Los pensamientos, esas ideas fugaces que se nos pasan por la cabeza, que nos preocupan y nos atormentan, que consiguen llevarnos a un mundo de imaginaciones probablemente imposibles o inexistentes, las cuales son placebo para escapar de la realidad, hacia un universo paralelo: nuestro propio universo, a veces individual y otras compartido. Aunque hay que admitir que no siempre es tan paralelo, y que a veces se entremezcla con la realidad, convirtiendo nuestra vida en un laberinto constante, en un acertijo sin respuesta, o un enigma sin resolver...

Pensar es bonito, es un arte, un arte como el amor, como la música, la escritura o la expresión, simplemente un arte como el vivir. Pensar nos hace evadirnos y viajar por el gran universo de los sueños, sí, esa parte de la mente tan remota y desconocida para todos los seres humanos. Precisamente los sueños son pensamientos que creamos constantemente en nuestro cerebro mientras dormimos, y que, de los cuales no recordamos ni la mitad, pero que en nuestro subconsciente, esos sueños, nos van cambiando poco a poco, hasta convertirnos en lo que acabaremos siendo: solo pensamientos...